Te miro y veo ser realidad todas las historias con finales bonitos que me contaron cuando era pequeña.
Cuando te acercas con esa sonrisa, siento como tu felicidad me hace feliz.
Cuando estás muy cerca, siento miles de mariposas dentro mío y me estremezco.
Cuando me abrazas, me siento en mi hogar...
Y cuando me besas, nuestros mundos se vuelven uno, donde habitan dos seres infinitamente enamorados cuya improbabilidad del destino hizo posible lo imposible...
No hay comentarios:
Publicar un comentario