Estaba yo sentado en el frio regazo de la noche,
Cuando surgió de la nada una imagen luminosa,
Alcé la mirada pensando que era mi amada
Solo para darme cuenta que tú no llegabas.
El alba se esparcía, la noche huía y tú... no llegabas;
Las aves emergen de su prisión verde para condolecerse de mi soledad,
El viento aparece tal como ninfa para acariciarme con su velo...
Pero el sin saberlo, solo me recuerda a mi amor inocente,
El cual ha sido roto por una mujer sin precedente.
Lloro... no, trato de llorar... pero no puedo,
El dolor es tan grande que bloque hasta mis pensamientos;
El sol asciende, es mediodía, y tu amor... no llegas;
Un árbol cercano me abraza con su sombra
Mas lo único que hace es sumergirme en la oscuridad.
Maldita la hora en que te vi por primera vez
Y maldito el momento en que te amé,
Todo lo entregué por ti,
Mas a ti nada te importaba.
Aquí sentado me doy cuenta que no soy para ti,
Me doy cuenta que por más que me mienta y me duela
Tampoco eres para mí,
Eres el dolor en mi pecho, el mal recuerdo de mis noches.
La luz de la tarde me dice que es hora de partir,
Las flores ya han perdido su rocío
Y los pájaros su ánimo matinal.
El calor que sube me anuncia que no todo está perdido;
Toda historia tiene su fin,
Es mejor perder odiando que seguir anhelando lo que no puedo tener.
Al final, parto, más triste que nunca
Mas no me doy cuenta que así comienza la felicidad,
Cada paso me aleja de esa triste y ya lejana noche
En la cual te esperaba,
Cada paso me acerca al momento en el cual vea la luna
Y esta con su cara benevolente me diga lo que hay enfrente.
Ahora con mi cara sonriente espero lo que me traiga el camino,
Espero una nueva musa, una nueva diosa,
Espero aquella que me haga feliz y la cual no pueda vivir sin mí,
Espero a alguien que me haga soñar y despertar con una sonrisa,
Espero a alguien nueva y que todo sea nuevo otra vez.
Y a ella, parado justo antes que muera la tarde del nuevo día
Le prometo hacerla feliz, más feliz que cualquiera, más feliz que nunca
Le prometo entregarle lo que soy y lo que seré;
Porque una vida sin amor es como una noche sin estrellas
Y una mañana sin rocío.
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